Porque es complicado andar por la vida, quedarte inmóvil cada dos pasos, mirar alrededor, ¿yo he estado aquí? Sí, he estado aquí antes. No recuerdo con quién. Recuerdo un olor vago. Recuerdo la yema de sus dedos. Su voz y la historia que me contaba. Porque es complicado andar, mirar las baldosas y entrecerrar los ojos, y dudar si te suenan o no, si tú te tropezaste en ese adoquín levantado o si saltaste por encima o si ni lo viste o si nunca habías estado.
Es complicado que te repitan tres veces las cosas, les mires, sin ganas, sonrías y finjas que esta vez tampoco lo recuerdas porque después de todo te gusta cómo le suena la voz. Incluso si son tres veces iguales.
También ha de ser complicado para ellos, ya imagino, saber que te dijeron algo, mirarte, ver que no. O sea, sí. Lo dijeron. Lo procesaste. Pero se perdió por el camino desde entonces hasta aquí. Las cosas están rotas. A veces es mi sensación. Las cosas se pierden por un agujero.
Me pregunto si a quien las reciba le gustarán.



Comentarios

Cristinargou ha dicho que…
Nos perdemos y queremos perdernos con facilidad.
Me ha gustado mucho el texto.
Sigue así!
Trece ha dicho que…
Ojalá no llegue el momento en el que tenga que sentirme así y dude hasta de mi existencia, que casi lo he rozado con las yemas de los dedos, porque asfixiarse y alejarse del mundo es eso, que las cosas se pierdan por un agujero.

Un saludo, Eri. :)
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Anaïs Costa ha dicho que…
Me gusta. :)