algůn dia me condenaran
y me gustaran las vistas




"A la llegada de Hércules al Olimpo,
Atlas
sintió redoblar el peso sobre sus espaldas."


Μεταμορφώσεις.




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domingo, 11 de enero de 2015

SI LA VIDA TE DA LA ESPALDA, MUÉRDELE EL CUELLO

Salía de la cama como la chica salía de la concha en ese cuadro viejo.
Cogía las mantas y se hacía torpemente un fuerte alrededor de su cuerpo como si ella careciera de los genes de las chicas que saben hacerse turbantes perfectos. Eso sostenía ella. Yo más bien creía que era parte de su política de sé rebelde y no mires con quién.

Alzaba las dos cejas -en rebeldía a las chicas dramáticas que sabían hacerlo con una- y miraba por la ventana, y caía una bola de pintura contra el cristal.
-El mundo nos da la espalda.
Salía de la cama, le mordía la piel del cuello y ella se electrizaba.
-No hagas eso -dijo, enojada. Me apartó los dientes de un manotazo y le gruñí. -El mundo nos da la espalda.
-El mundo tampoco tiene nada que nos interese.
Miraba por las rejas de la ventana sabiendo que estaban allí porque necesitábamos que nos protegieran. Yo necesitaba que me protegieran, en su lugar me enamoraba de ella.
-Deberías tomártelos en serio. Hasta tienen lemas. -se reía hasta ella, aunque ella por no llorar y yo por su futilidad.
-Mientras su fusil no pueda cantarlos me importa una mierda. -me miraba, enrabietada. -Nosotros también podemos tener uno.
Se calmaba, volvía a la cama de una forma tan sensual que eso no lo captaba ningún cuadro. Me gustaba su cuello, más bien me enloquecía su cuello enrabietándose cada tres por dos conmigo. Se recostó y me daba la espalda y sus omóplatos también me llamaban la atención como si no importara la protección si podían yacer en su curva mis dientes.
-¿Cuál?
-Si la vida te da la espalda, muérdele el cuello.

3 comentarios :

Elito dijo...

Eri, hace un montón, un montón enormísimo, que no paso por aquí ni te comento nada. Pero vaya, demasiado tiempo.

Y escucha, me ha encantado. Joder, cómo echaba de menos leerte, qué tonta soy. Me ha encantado, te lo juro.

"Como si no importara la protección si podían yacer en su curva mis dientes".

Pff. Grande.

Un abrazo enorme.

Trece dijo...

A mí ya me tenía enamorada nada más levantarse de la cama, caray. Es un gustazo leerte, señorita.
Ojalá más mordiscos y menos tonterías por el mundo.
(guiño al tres por dos, jajajaja)♥♥

13.

Trece dijo...

P.D.: Me encanta cómo está el blog, muy cuco. :)