Flamma

Me miró con sus rasgos raros. Los ojos arrastrados, las alas pequeñas plomizas. Y no supe decir si tenía más de hembra o de macho, y me enrabietó pensarlo. Y esa rabia más la pasión eran un cóctel peor.
Alzó un poco sus orejas largas. Me había dejado la radio puesta. Moví ligeramente las caderas al ritmo.
I just want to start a flame in your heart — le sonreí. Él volvió a bajar despacio la cabeza.
Rocé la pintura de las paredes con la mano. Podía intentar escapar, pero estaba quieto, allí en medio. Respirando de la débil luz que se filtraba del techo, evitando mirarla. La pintura de las paredes estaba húmeda y seguía cayéndose. Él estaba en medio.
—Sería más fácil quererme que matarte con esto —dije en voz baja, porque realmente me daba mucha pena.
Alzó los ojitos arrastrados despacio hacia mí. Me entendía. No me suplicó ni me dijo que se moría. Era tan transparente.
Tampoco se movió ni intentó atravesar la puerta. Como una estatua revivida muy poco a poco levantó su mirada triste hacia el techo y cuando le hirió la luz se apartó. Pero se quedó sentado en la escalera, a duras penas respirando aquella luz llena de polvo y humedad.
Me di pena. Me di mucha pena mendigando el amor de aquello, andrógino, bonito, yo, muriendo de pena de verle morirse de pena.
—Te vas a morir. —y no era una amenaza. Pero él, que lo hacía a posta, se lo sabía.
Así que me di la vuelta y eché la cadena de la puerta. Seguía la música de la radio escaleras arriba.



Comentarios

Huracán Irene. ha dicho que…
A veces no entiendo tus textos, petite Eri. El caso es que me llegan, me rozan el alma, me arrancan una sonrisa amarga, me arañan y mil cosas más, pero no llego a entenderlos del todo.
Y luego apareces con esto, con esta forma de (d)escribir, y me doy cuenta que el fallo es mío.
Qué preciosidad, de verdad.

(Quiero seguir no-entendiendo tus textos durante mucho mucho mucho tiempo.)
Efë ha dicho que…
Me gusta mucho lo andrógino e inocente del texti y del ser de alas grises, aunwue el contexto se me hace difícil, creo que eso le enriquece. Besos.