algůn dia me condenaran
y me gustaran las vistas




"A la llegada de Hércules al Olimpo,
Atlas
sintió redoblar el peso sobre sus espaldas."


Μεταμορφώσεις.




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viernes, 16 de noviembre de 2012

Dulce, mentirosa.

Entonces te ponías nostálgica y tus curvas sabían a mar.
Te negabas a hacer el amor entonces y me cogías los dedos. Me arrancabas los anillos, rozabas los dedos como si fueses a pasar una página, y entonces empezabas a contarme tus historias.
He soñado contigo — murmurabas antes de contarme cuentos tan reales que hacían daño de verdad.
Y en esos domingos de contar constelaciones, a veces me cogías un solo dedo y me hacías prometer:
Oye, dime que te vas a acordar de mí cada domingo, cuando yo ya no pueda recordar las historias que te invento.
Yo le prometía que lo haría y entonces ella me hacía el amor con el sabor a mar de su piel llena de espejismos de sal, de sueños conmigo, el desconocido que siempre aparecía en el café a las diecinueve cero treinta y uno, cuando ella aparecía con las manos llenas de azúcar. Entonces yo le tiraba el café y le pedía disculpas, y ella se enredaba de mis sonrisas melancólicas.
Y me decía cada noche, cuando acabábamos de hacer el amor:
Podrías haber sido el desconocido que me sedujo ayer, pero se me escurren los recuerdos.
Como arena entre los dedos se le iban la vida y la memoria, y yo nunca le decía que la alianza de oro blanco con la que jugueteaba, después de haberme dejado desnudarla, tenía tatuado su olor y su nombre. Me conformaba con volver a captar aquella mirada nostálgica después de que le hiciese el amor, enredada en mí, colgando de sus labios, sin entender que yo la amaba cada noche antes de que me olvidara, sin entender que el desconocido que le tiraba el café cada día a las diecinueve treinta y uno y se le enredaba entre las sábanas llevaba su alianza bien prieta dentro del pecho.
Ahora que pasa el tiempo se me desdibuja su sonrisa de vaga nostalgia de vez en cuando, pero a veces oigo un susurro que miente, no es un sueño, pequeña, aunque ya no te sepas nuestros nombres:
He soñado contigo...

4 comentarios :

DosBichos dijo...

Es genial. Me encanta la alusión a la alianza, y todo lo que conlleva.

P.

andii* dijo...

Es hermoso ♥
De esas historias que son lindas pero rompen el corazón.
Haces magia Clío (:

abrazos (de oso)

Chris dijo...

Hacía tiempo que no bloggeaba como es debido y ya casi no recordaba cómo se siente una cuando te lee.
Eres enorme, tú y tus letras, de verdad que sí.

Elito dijo...

Dios, Eri, sin palabras. Joder, qué bonito.