Confiaba en él.

Confiaba en él.
Confiaba en él, se repetía mientras bajaba las escaleras. Y se le ocurrió abrir aquella puerta cuando, enfurecida, buscaba a su enemiga.
Tropieza en el último escalón, no por las lágrimas que no tiene, sino por la imagen en las retinas de esos dos enredados en la misma cama, la victoria de ella pintada en sus pupilas desde las sábanas que les envuelven.
A los dos.
—¡Ah, tú por aquí! —sonríe ella a su espalda. Vero se queda helada. El dolor ha destrozado sus nervios, las lágrimas del corazón han ahogado cualquier pensamiento. Se gira, impertérrita, sin agua en los ojos, pero sin entereza en las pupilas. La otra sonríe, eufórica bajo la máscara de modestia que tiene en los ojos. —Bueno, no creo que deba darte explicaciones por lo que has visto arriba. Después de todo, oficialmente él sigue siendo mi novio...
Ni siquiera la súplica de que pare tiene la fuerza de escapar de la garganta anudada. Sus ojos, como los de ella, se desvían un instante hacia las escaleras, y allí, parado, él le devuelve la mirada, con horror, con confusión.
Con la súplica de un perdón que ella, mientras se da la vuelta y sale sin que las palabras envenenadas de ella alcancen su mente herida de muerte, deniega automáticamente.

Comentarios

Clà Mott ♥ ha dicho que…
Un perdón no basta para repararle el corazón...
Cervatilla ha dicho que…
Ninguna disculpa valdría para semejante traición. Pobre Vero..

(cosquillas en la nariz)
Kay Williams. ha dicho que…
Pobrecita. Eso es algo por lo que ninguna persona debería pasar. No se lo merece. Nadie lo merece.

Muchos besos.
Helen ha dicho que…
Perdón, que fácil es pedir perdón, y que injusto para quien debe escucharlo.
andii* ha dicho que…
Por que todos alguna vez confiamos en la persona equivocada…

Sonrisas espolvoreadas!
Erika ha dicho que…
La traicion es uno de los peores sentimientos de este mundo, nos consume... y a veces un perdon no basta.
Un beso :)