algůn dia me condenaran
y me gustaran las vistas




"A la llegada de Hércules al Olimpo,
Atlas
sintió redoblar el peso sobre sus espaldas."


Μεταμορφώσεις.




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miércoles, 7 de diciembre de 2011

Muerte y destrucción.

Aquella mañana, Clara no corrió las cortinas para despertarle.
Por eso Alan supo que se marchaba.

 Corrió escaleras abajo, rodando, tropezando, cayendo de mil maneras. Se arrastró, gritó, consiguió llegar a la salida de la finca, mientras ella montaba en el viejo coche aparcado en el camino de salida.
 Se quedó parado, herido por su huida frustrada, por la mirada impertérrita que tenía ella.

—¿Por qué? —murmuró.

 Clara le miró mientras se sentaba frente al volante. Y Alan reconoció en sus ojos la mirada de los soldados.

—Tu padre mató a mis padres en la guerra.

 Una frase. Una brecha irremediable en el corazón de Alan. Su padre era un asesino. Lo sabía desde que era un crío, desde siempre, era imposible no leer las huellas sanguinolentas que llevaba en la mirada. Los padres de Martha fueron soldados. Como su padre. Y en la guerra no hay asesinatos ni asesinos, sólo derrota.
  Por eso Martha entró al servicio del viejo coronel, comprendió Alan apretando los dientes mientras su alma se resquebraja un poquito más. Para poder acercarse más a él... y, cuando confiara en ella...

—¿Y por qué te vas ahora? —murmuró, los ojos hechos lágrimas, las manos trémulas, la voz segura y rota a un tiempo. —¿Por qué no vas a matarlo?

—Porque eres un niño del que me he enamorado demasiado profundamente. —replicó.

Cerró la puerta del coche, arrancó y abandonó el jardín.

12 comentarios :

Carlos Rodríguez Arias dijo...

Pero por qué? No se debería dar la espalda a los problemas ni a las personas a las que quieres
Un beso

saray dijo...

Las cosas que se hacen por amor, a veces son tan estúpidas, pero ni uno mismo se da cuenta de lo que hace. Muy mimoso, mona. xD

Srta. Alicia Alina dijo...

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Una historia muy triste, es cierto. Llevo mucho tiempo sin entrar por el mundo blogger y tengo olvidados a mis favoritos >.< Muy mal Alicia, muy mal.
¿Sabes lo que ha pasado con Balbuceos de oxígeno? Ya no hay nadie por esos lares y ni se comenta D:
Bueno, sigo en contacto contigo por aquí, no te olvides de que me encantas, de que escribes unas historias conmovedoras y tristes, y el diseño actual me gusta mucho, el mejor de todos sin duda.

Besos de purpurina, Alicia.

Sasha Rouge dijo...

Esa frase final de Martha deja k.o. a cualquiera. ¡Qué bonito! <3 (aunque triste, como todas las guerras)

Elito's a victim dijo...

Oh... Qué... Fuerte.

Mandarina dijo...

Me he liado un poco...al principio se llamaba de otra forma o es otro personaje???
En cualquier cosa que triste...lo peor esque seguro que han pasado cosas asi despues de la guerra...

Cris* dijo...

Mmmm entiendo el dolor de Clara, pero tambien pienso que fue un poco cobarde. Pero una historia genial. Un besito.

Clà Mott ♥ dijo...

¡Que luche Clara y no abandone la partida todavía!

Andrea Sweet Dreams dijo...

Akjdhskhjskgjekagelk *-* El final es precioso.
Besos.

Limón. dijo...

Esto si que no me lo esperaba. Siempre sabes cómo sorprenderme!

andii* dijo...

"Porque eres un niño del que me he enamorado demasiado profundamente"
Que si te digo que amé esta frase? O que con solo unas líneas me enamoré de Alan?
Escribes increíble Clío, creo que mi amor es hacia tus escritos, sigue así que me encanta!
<3
Sonrisas espolvoreadas!

Rose Flockhart dijo...

Uf, madre mía. Ese final es asombroso *-*