algůn dia me condenaran
y me gustaran las vistas




"A la llegada de Hércules al Olimpo,
Atlas
sintió redoblar el peso sobre sus espaldas."


Μεταμορφώσεις.




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sábado, 8 de octubre de 2011

La rosa soñadora de Julio Verne

a nuestra profesora de francés le ha dado por hacernos escribir algo todas las semanas, y el de esta semana me gustó bastante (ya os sonará de twitter). El título, más o menos, nos lo daba la profesora; el resto viene de mi imaginación.
Os lo pongo directamente en castellano, es obvio que me expreso mejor. Me dieron un 7, ¿justo o no?



Si alguien creía saberlo todo sobre la vida de Julio Verne, se equivocaba. Porque, desde ayer, el mundo literario conoce una nueva faceta del escritor.
En 1986, su sobrino Gaston, con el que tenía una gran relación, le dispara en la pierna derecha. Este inexplicable incidente (que supondrá el billete a un manicomio para Gaston) y las muertes de su amigo y editor, Hetzel, y su propia madre, cambian la personalidad de Julio. Sus novelas se tornan más sombrías y, desde 1898 hasta 1905 -cuando muere en su casa-, no sabíamos mucho... hasta ayer, cuando una descendiente del único hijo que el escritor tuvo, Michel (Miguel), hizo pública nueva información.
   Durante el invierno de 1900, Verne ya estaba cansado de su vida. Tenía setenta años, había escrito muchas novelas -demasiadas para contarlas-, había luchado contra su diabetes desde hacía mucho tiempo. Un día, tan triste como los otros, Julio, mientras paseaba por su jardín, vio una rosa de color blanco. Crecía entre la hierba helada, como un pequeño milagro en medio de ese triste día que se negaba a dejarse vencer por el hielo y la apatía.
   Después de aquello, Verne visitó a la rosa cada día. En su diario -también publicado ahora-, comenzó a llamarla «la rosa soñadora». Decía también que, por primera vez desde hacía años, su imaginación no era oscura. Había comenzado a escribir la historia más optimista que jamás había concebido.
   Pero la muerte es un enemigo imprevisible y, cuando se llevó a Julio Verne en 1905, se llevó también la desaparecida «mejor historia hablando de entusiasmo por la vida»...  Tal vez el mundo no estuviera todavía preparado para vivir la última historia de Verne.
   Tal vez esa rosa -que ninguna persona llegó a ver jamás, como la historia que inspiró-, y el último mundo que Verne visitó, descansen con su creador.

4 comentarios :

Komaki dijo...

Rom para periodista!... quizás si que te merecías más nota. (pero hay que tener en cuenta que estaba escrito en francés, oui?) (:
¡besotes, sweetie!

¡Lilith! dijo...

Bonjour, Rom. Yo creo que te merecías mas nota, por lo menos un 8 o incluso un poquito más. ¿Vas a ser periodista? Serías muy buena :D

Mandarina dijo...

Très bien!
CAsi no me acuerdo de francés pero era una asignatura que me gustaba mucho y lo hablaba con fluidez...he perdido práctica :S
El texto me gusta, pero esque a Julio Verne le cogí un poco (pero poco) de tirria cuando supe que era muy misógino ¬¬

Miss Frenesí dijo...

Sólo te dieron esa nota? pero si está perfecto!!
Pues sí, quizás la humanidad todavía no esté preparada para leer esa maravillosa historia :)
Un beso enorme