algůn dia me condenaran
y me gustaran las vistas




"A la llegada de Hércules al Olimpo,
Atlas
sintió redoblar el peso sobre sus espaldas."


Μεταμορφώσεις.




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lunes, 11 de abril de 2011

Nunca más se supo

Vuelvo... vuelvo a ser joven. ¿No lo ves, no me ves? La piel de mis manos de nuevo lisa. Mis músculos ya no duelen, no volverán a hacerlo jamás. Puedo hacer movimientos que ya no recordaba como 'posibles'.
Todos mis últimos años encerrado en mi casa entre tantos y tantos libros místicos han funcionado al fin. Logré descifrarlos en una carrera contrarreloj en la que sólo participamos la Muerte y yo. Mi magia adquirió unos poderes que jamás creí posibles, que casi ni me atreví a soñar. Todos esos que algún día se atrevieron a burlarse de mí por perseguir un sueño prohibido pagarán ahora cuando me vean eternamente joven y poderoso, en ese nuevo mundo hacia el que parto para hacerlo mío...
Theresa sostiene la mano de su abuelo con aire ausente. Hace ya rato que ha dejado de escuchar la letanía del anciano moribundo.
De repente, esa mano arrugada se encoge en torno a la suya. Luego, pierde cualquier último atisbo de fuerza. Theresa mira el rostro del viejo que ella y el resto de la provincia aprendieron a temer: conserva una plácida expresión, ya para siempre.-
¿Qué era lo último que había dicho? Theresa se frota un ojo con cansancio. Lleva ya demasiadas horas a su lado como la nieta que nunca ha sido. «Ese nuevo mundo hacia el que parto para hacerlo mío». Afortunadamente, no. Ese maldito nigromante está muerto. Su magia ha expirado con él. Ya no podría hacer daño a nadie más.
Ese mundo que va a poseer es sólo un delirio. Su mente estaba demasiado enajenada para darse cuenta de que se moría y de que su magia moría con él. El colorido mundo que va a poseer, que ha sido capaz de ver antes de exhalar su último aliento, no existe.
Pero Theresa se estremece cuando nota un escalofrío extraño, como si algo inmaterial se carcajease de ella. Ese mundo no existe, se repite la nieta de ese viejo malnacido sin escuchar la última palabra que su mente agrega ineludiblemente.
probablemente.

2 comentarios :

plinnn... dijo...

Qué triste es la muerte, y más, en primavera, un beso grandeeeeee

Mr. X dijo...

Triste :(
HE vuelto
gracias por echarme de menos