quiero animar a todo el mundo a entrar a un nuevo blog que estoy haciendo nacer (clic en la imagen), y aprovecho este relato que tenía muerto desde hacía unos días. ¡uy, interrumpo! ¡va, os dejo!


Un cielo infinito nos aguarda
.
Sí, a nosotros, a todos los que hemos elegido soñar alguna vez en lugar de dejarnos arrastrar por la marea.
Los que una vez, tímidamente, rasgamos el papel armados con un bolígrafo y nuestras ideas.
Los que hemos soñado con un libro, una frase, una palabra incluso, con la que reímos y lloramos, incluso cuando no era obligado hacerlo.
Quienes quisimos estirar nuestras níveas alas para alzarnos con esa magia que siempre nos ha envuelto.
Y quienes hemos soportado peleas, gritos, insultos, contra nosotros y la libertad que representamos.
Entre los nuestros hay almas felices con lo que son y lo que representan, y hay almas torturadas que a veces repudiarían el don que tienen, ése que mueve sus dedos a manejar ávidamente una pluma, un teclado, a pasar las susurrantes páginas de un libro, a esbozar tímidamente con un pincel, a dibujar una compleja partitura, ese don que les aparta de muchos.
Ese cielo infinito está muy cerca de todos, y unos ya lo han alcanzado y por eso son capaces de mirar a los demás a los ojos y no apartar la mirada con dignidad, que no repudian su don. Otros aún estamos en camino, pero llegaremos, en un mes, un año, una década. Y nuestras níveas alas nos ayudarán en ese camino, porque lo creamos o no, poseemos esas alas, y esos dones que nos distinguen -para bien y para mal- son los que nos permiten emplearlas.
Ese cielo está esperándonos, así que nosotros no debemos hacerlo esperar más.
no dejes que tus alas te impidan ver la tierra

Comentarios

Srta.While ha dicho que…
Me pasaré por ese rincón (si lo recomiendas tu tiene que ser genial)
Por cierto, me he sorprendido gratamente al ver mis palabras ahí arriba, mil gracias :)

Crêpes